lunes, 29 de diciembre de 2014

"Hombre mirando al sudeste" de Eliseo Subiela



El arte de amar



"Si soy como todos los demás, si no tengo sentimientos o pensamientos que me hagan diferente, si me adapto en las costumbres, las ropas, las ideas, al patrón del grupo, estoy salvado; salvado de la temible experiencia de la soledad. Los sistemas dictatoriales utilizan amenazas y el terror para inducir esta conformidad; los países democráticos, la sugestión y la propaganda."


Erich Fromm

Feliz falsedad

El gran negocio va a comenzar, los precios por las nubes están, todos 
como locos a comprar, todo sea porque es navidad, ¡anda ya! 
Turrón, un pavo y champan, eso no nos puede faltar aunque 
mañana no haya para comer, todo sea porque es navidad
 hay que aparentar. Anuncios de paz hermandad,
 que después ya de nada valdrán. Por eso y mas
¡me cago en la navidad! asco me da tanta 
hipocresia, tanta falsedad, venga  
idiotas a comprar, el consumo es el 
espíritu de la navidad ¡os vamos a 
sacar hasta la medula espinal!


¡feliz falsedad ...amiguitos!





lunes, 11 de noviembre de 2013

El día más feliz.


The happiest day, Edgar Allan Poe (1809-1849)

El día más feliz, la hora más feliz
Mi marchito y yerto corazón conoció;
El más noble anhelo de gloria y de virtud
Siento que ya desapareció.

¿De virtud, dije? ¡Sí, así es!
Pero, ay, se ha desvanecido para siempre.
El sueño de mi juventud
Mas dejadlo ya desvanecerse.

Y tú, orgullo, ¿qué me importas ahora?
Aunque pudiera heredar otro rostro,
El veneno que has vertido en mí¡
Permanecerá siempre en mi espíritu!

El día más feliz la hora más feliz
Verán mis ojos -sí, los han visto-;
La más resplandeciente mirada de gloria y de virtud
Siento que ha sido.

Pero existió aquel anhelo de gloria y de virtud,
Ahora inmolado con dolor:
Incluso entonces sentí que la hora más dulce
No volvería de nuevo,
Pues sobre sus alas se cernía una densa oscuridad,
Y mientras se agitaba se derrumbó un ser
Tan poderoso como para destruir
A un alma que conocía tan bien.










sábado, 10 de diciembre de 2011








En definitiva, la vida es como una taza de té:

“Hay que estar en el presente, consciente y atento para disfrutar el té; para saborear su dulce aroma, para degustar su sabor, para sentir el calor de la taza…

Si está rumiando hechos pasados o preocupándose por el futuro, bajará la vista y la taza de té habrá desaparecido. Se la habrá bebido, pero no se acordará, porque no estaba atento…”